18/3/10

Entry of Emerald City III

Entre los escombros de la derruída Ciudad Esmeralda se oyen, entretejidos con la esencia de las Baldosas Amarillas, los lamentos de los que perecieron en su defensa, cubriendo al Mago en su retirada cobarde.

Al final del camino siempre estuvo el trono de Esmeralda, esperándome, esperando a que yo lo reclamara para mí y quitara al Mago de sus burdas tretas que mantenían a Oz bajo su hechizo. Qué pena que me diera cuenta tan tarde de que la Bruja del Oeste lo había tramado todo para llevarse a Totó, la única razón por la que abandoné Kansas. 

Ahora, rebuscando entre los ladrillos de la derruída Ciudad Esmeralda la forma de volver a Kansas, soy consciente de que el dolor por las pérdidas en el camino ha pasado, pero sin embargo algo más poderoso se ha asentado en el fondo de mi ser. La soledad. 

La soledad que me acompaña mire donde mire, camine hacia donde camine por el Sendero de Baldosas Amarillas. La soledad de ser la última persona viva en Oz. 

La soledad de no encontrar el camino de regreso a Kansas, donde quizá tia Emma me esté esperando aún. 

La soledad de haber perdido a Totó, la única razón del viaje a Oz y, posiblemente, del regreso a Kansas.

1 comentario:

  1. la soledad autoinfringida no es soledad, sentirse solo... un espejismo.

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Bienvenido a la Tierra de Oz

Si has llegado hasta aquí, aguarda un momento antes de reemprender la senda. El camino de baldosas amarillas aún tiene algo que contarte.

If you want to see the Wizard, the Wonderful Wizard of Oz...

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